
Cuba ha mantenido con Ecuador relaciones privilegiadas. Incluso cuando, cumpliendo disposiciones de la OEA, se interrumpieron las relaciones diplomáticas, se hicieron muchos gestos amistosos. Un Estado sólo debe reconocer a un gobierno cuando este ejerce una soberanía legítima, es decir que tiene un mandato real del soberano, el pueblo. Este se manifiesta en sufragios libres y verificables, molestia que nunca se tomó la dictadura castrista. Sin dar atención al pretexto, el gobierno ecuatoriano actuó en derecho al cortar relaciones con el obsoleto despotismo caribeño.
Para leer completo dar clic en la imagen
Imagen: Raúl Castro da la bienvenida al presidente ecuatoriano Rafael Correa
Sus comentarios son bienvenidos:
ard@alfonsoreece.com
Debe estar conectado para enviar un comentario.