La ambigua relación entre el libro y la película

Marienbad

Cuando un director adopta un libro como base para el guión de su película, no se está aliviando al recurrir a una historia ya probada y desarrollada. En realidad se enfrenta a un desafío distinto, que no lo tiene aquel que crea directamente un argumento para su filme. El obstáculo que tiene que superar es que inevitablemente su obra cinematográfica será comparada con el libro, con el texto literario. Personas de no creer suelen decir “el libro es mejor que la película”, tontería, lo que están queriendo expresar es que la cinta difiere de la idea que ellos se han hecho de la historia original. Nos parece a los hombres del siglo XX, que el arte más parecido al pensamiento es la cinematografía. La sucesión de imágenes sonoras en las pantallas se parece bastante al funcionamiento de la imaginación. Cuando leemos una novela, nos imaginamos “una película” propia que nunca coincide con la cinta. Este es un falso problema, pero para evitarlo suelo recomendar primero ver el filme y luego leer el texto, así no sufrimos esa decepción y además los personajes ya tienen caras y tenemos una representación de los escenarios. Ante esta sugerencia no pocos me han respondido, “si veo la película ya no puedo leer el libro”,… problema de ellos, por lo general son aquellos que de ninguna manera lo habrían leído.

Hacer en un filme una transcripción literal de la literatura no es posible, ni tiene sentido. Se puede esperar sí una versión fiel, pero esta no es forzosamente obligatoria. Por eso muchos directores y sus guionistas optan por adaptaciones o interpretaciones libres de los textos, caso en el cual aparte de admitir la referencia, la obra cinematográfica pude ser juzgada de manera aislada, sin compararla con el libro, al cual no pretende imitar. Y eso es lo que hizo Alain Resnais, uno de los más notables creadores de la Nouvelle Vague, la Nueva Ola del cine francés, quien basándose, simplemente basándose, en La invención de Morel del escritor argentino Adolfo Bioy Casares, nos entrega un producto totalmente original titulado L’Année dernière à Marienbad. Contó para el guión con la colaboración de Alain Robbe-Grillet, uno de los “nuevos novelistas” que conmocionaron la literatura francesa a mediados del siglo pasado. Con muchos puntos de contacto entre la novela de Bioy Casares y la cinta, hay notorias diferencias, sin embargo se consigue ese ambiente inquietante, desasosegado y misterioso que caracteriza a la narración del argentino. Entonces lo fundamental, lo importante, del texto se ha salvado, se ha podido reproducir en celuloide. Creo que de eso se trata y no mucho más.

El escenario en el que se desarrolla toda la historia es un hotel en Marienbad, con jardines enormes, salones lujosos e instalaciones señoriales. Hay algunas escenas en que se ven grupos de gente y hasta toman parte en la acción, pero esta presencia no consigue borrar la idea de que, en realidad, el edificio y sus parques están absolutamente vacíos, como aparecen en otras tomas. En estas circunstancias un hombre (los protagonistas no tienen nombre) se acerca a una mujer casada, insiste en que se conocieron allí el año pasado y que habían pactado un cita en ese lugar. Ella parece no recordar el encuentro, al que debía acudir, según él, separada ya de su marido. Las negativas no son concluyentes. En algunas reuniones el resto de comensales aparecen paralizados, sólo se mueven los protagonistas. La clave del misterio no se aclara. Más importante que la misma trama es la fotografía de Sacha Vierny, quien hizo otras exitosas películas con Resnais, realizada en CinemaScope, formato caracterizado por sus amplios planos. La angustiosa sensación de misterio es ahondada, incluso cabe decir, conseguida, gracias a estas inabarcables tomas en blanco y negro que nos transportan a otra dimensión. Esto es muy importante, porque aquellos que quieren hacer de las referencias literarias la clave de una cinta, deben comprender que el cine es una narración con imágenes, en las que estas deben ser las que plantean, desarrollan y resuelven la historia, el resto es literatura… lo digo en el mal sentido. (ARD)

TRAILER DE ESTA PELÍCULA

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