
¿Cómo diseñar una nueva vaca sin que sea en realidad un monstruo con cuernos? Es decir, cómo evitar que nuestra utopía se convierta en distopía. Ese es el reto de las tendencias liberales en el mundo. Por querer mejorar la democracia y el capitalismo, corren el riesgo de convertirse en autoritarismos y sistemas monopólicos que traicionan sus esencias. Busquemos el oro, que lo hay, entre el montón de detritos que producen las nuevas fábricas de pensamiento.
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Imagen: Metropolis, fotograma de la película de ese nombre (1927) de Fritz Lang (Viena, 1890-Beverly Hills, 1976)
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